Tras un taller técnico realizado el 20 de mayo y una reunión posterior con el Director Nacional del SAG, ambas instituciones iniciaron una agenda de trabajo orientada a aportar evidencia científica y capacidades técnicas para la regulación de productos agropecuarios que contienen nanomateriales.
El Centro de Nanociencia y Nanotecnología, CEDENNA, y el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, iniciaron un proceso de colaboración técnica orientado a abordar los desafíos y oportunidades que plantea el uso de nanomateriales en el sector agropecuario chileno, especialmente en ámbitos como fertilizantes, plaguicidas, medicamentos veterinarios y evaluación de riesgos.
El primer hito de este acercamiento fue un taller de intercambio técnico realizado el 20 de mayo, instancia que reunió a profesionales del SAG e investigadores de CEDENNA para compartir experiencias, revisar capacidades disponibles y analizar los desafíos regulatorios asociados al uso seguro de materiales nanoparticulados en productos de interés agropecuario.
Durante la jornada, los equipos abordaron temas vinculados a nanoseguridad, caracterización de nanomateriales, evaluación de toxicidad, regulación de insumos agropecuarios y posibles áreas de colaboración futura. El encuentro permitió identificar la necesidad de avanzar en criterios técnicos que contribuyan a una evaluación más precisa de productos que incorporan nanotecnología y que, eventualmente, deban ser registrados ante el SAG.
Como continuidad de este trabajo, el 5 de junio se realizó una reunión con el Director Nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, en la que participaron la Directora de CEDENNA, Dra. Dora Altbir, y el investigador principal Dr. Mauricio Escudey. El objetivo fue avanzar en la definición de un plan de trabajo conjunto respecto de las normativas y criterios técnicos que deben satisfacer los productos agropecuarios que contienen nanomateriales al momento de su registro.
La colaboración cobra especial relevancia en un contexto internacional donde el uso de nanomateriales en distintas industrias avanza con rapidez y exige nuevas capacidades de análisis, trazabilidad, evaluación de riesgos y regulación. Para Chile, país con una fuerte vocación agroexportadora, contar con criterios propios, sustentados en evidencia científica y alineados con estándares internacionales, representa una oportunidad estratégica.
Ciencia aplicada para apoyar la regulación pública
Para Lucía Valenzuela, Jefa del Subdepartamento de Autorización y Evaluación de Plaguicidas del SAG, el taller permitió abrir una conversación técnica necesaria para enfrentar nuevos escenarios regulatorios.
“Es una instancia muy relevante para mi equipo, porque podemos entender de mejor forma lo que es el material nanoparticulado y enfrentar el desafío regulatorio que esto significa”, señaló.
En la misma línea, Carlos Lecaros, profesional del SAG, destacó el valor de contar con información científica aplicada a la realidad nacional. “Colaborar con CEDENNA es importantísimo para el SAG porque podemos obtener información aterrizada y elaborar normativas más coherentes con nuestros suelos y nuestra agricultura. Estas instancias nos enriquecen como institución”, afirmó.
La dimensión de la sanidad animal también estuvo presente en la jornada. Carolina Marambio, Jefa del Subdepartamento de Registro y Control de Medicamentos Veterinarios del SAG, subrayó la importancia de generar vínculos entre la academia y los servicios públicos para anticipar desafíos tecnológicos.
“Participar en instancias de colaboración entre la academia y nuestro Servicio genera vínculos y nos permite avanzar en nuevas tecnologías que pueden resultar en soluciones que mejoren la sanidad animal, con productos seguros y eficaces que apoyen la producción nacional y el esfuerzo exportador del país”, indicó.
Hacia capacidades nacionales en nanoseguridad
Uno de los énfasis del encuentro fue la importancia de que Chile fortalezca sus propias capacidades de identificación, caracterización y evaluación de nanomateriales, en lugar de depender exclusivamente de criterios desarrollados en otros contextos productivos o regulatorios.
El investigador de CEDENNA Dr. Manuel Gacitúa planteó que esta colaboración permite conectar dos ámbitos que deben dialogar con mayor profundidad: la generación de conocimiento científico y la regulación pública.
“Hay dos mundos acá que se están encontrando: el mundo académico-científico y el mundo técnico regulatorio. Y esa combinación tiene que ser simplemente virtuosa. La academia puede ofrecer nuevas ideas y el SAG tiene nuevas necesidades”, sostuvo.
El investigador agregó que el país debe avanzar en regulaciones pertinentes a su propia realidad productiva. “No esperemos a que nos llegue la norma de un país desarrollado. Tenemos nuestra tierra, nuestra agricultura y nuestras necesidades. Por lo tanto, necesitamos desarrollar nuestras propias capacidades y regulaciones”, señaló.
Capacidades CEDENNA al servicio del país
La Directora de CEDENNA, Dra. Dora Altbir, valoró el inicio de este trabajo conjunto y destacó la importancia de poner las capacidades del Centro al servicio de desafíos públicos y productivos.
“Esta actividad es el primer paso en una colaboración entre el SAG y CEDENNA para avanzar en el uso más seguro de materiales nanoparticulados en el sistema agropecuario chileno”, afirmó.
CEDENNA cuenta con capacidades científicas y tecnológicas relevantes para este desafío, incluyendo laboratorios especializados, experiencia en nanoseguridad y caracterización de nanomateriales, además de una red de 57 investigadores e investigadoras asociados a 18 universidades, desde la Región de Arica y Parinacota hasta La Araucanía.
Entre sus capacidades destaca el Laboratorio de Nanobioensayos, que cuenta con un ensayo acreditado bajo la norma NCh-ISO/IEC 17025:2017 por el Instituto Nacional de Normalización, INN, para evaluar toxicidad de nanomateriales bajo estándares internacionales de la OCDE. Esta capacidad permite generar resultados trazables y comparables internacionalmente, un aspecto especialmente relevante frente a las crecientes exigencias regulatorias globales.
Además, CEDENNA participa en el Working Party on Manufactured Nanomaterials de la OCDE, espacio internacional donde se discuten estándares, metodologías y criterios para la regulación, análisis y caracterización de nanomateriales manufacturados.
Transferencia de conocimiento hacia políticas públicas
El trabajo iniciado entre CEDENNA y el SAG representa una oportunidad concreta para avanzar en transferencia de conocimiento desde la investigación científica hacia la regulación pública. Su propósito no es solo abrir una agenda de colaboración institucional, sino contribuir al desarrollo de criterios técnicos que permitan evaluar de manera segura y responsable la incorporación de nanotecnologías en productos agropecuarios.
En un escenario donde la innovación tecnológica avanza más rápido que los marcos normativos, la articulación entre centros de investigación y servicios públicos resulta clave para anticipar riesgos, fortalecer capacidades nacionales y apoyar decisiones basadas en evidencia.
Esta colaboración proyecta una línea de trabajo relevante para el país: avanzar hacia regulaciones y estándares propios, pertinentes a la realidad agropecuaria chilena y alineados con las mejores prácticas internacionales.
CEDENNA es el Centro de Nanociencia y Nanotecnología, creado en 2009 como Centro Basal de ANID y alojado en la Universidad Diego Portales. Reúne capacidades científicas de 18 universidades del país y desarrolla investigación, transferencia tecnológica, formación y servicios especializados en nanociencia, nanotecnología y nanoseguridad.
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